Razón de ser

Este Blog no es un blog oficial de UPyD. Lo aquí se diga, acertado o erróneo, lo digo yo.

lunes, 14 de enero de 2013

Periodismo objetivo, ya.


Durante las Navidades me sorprendió bastante unas líneas que Rosa Díez colgó en su Facebook (Rosa Díez o quien sea de su equipo, que me vale igual y no voy a entrar en matices sobre si ella actualiza su muro o lo hacen por ella):
Acabo de ver el inicio del informativo de La Cuatro. Dan cuenta de la encuesta de El Mundo, cuentan la caída del PP y el levítico remonte del PSOE, ponen los gráficos en los que se aprecia la caída del bipartidismo... Y a continuación introducen en el gráfico la evolución de IU. Luego, imágenes Rajoy, Rubalcaba y Cayo Lara. UPyD, inexistente. Por qué contar que somos el partido que más sube desde las elecciones, que los ciudadanos nos valoran por delante de todos los demás... ¿Periodismo? Señor,!!! qué tropa !!!”
Lo que me sorprendió no era que se indignará con que Cuatro hubiera ignorado, una vez más, a UPyD. Lo que me sorprendía es que siguiera indignándole o sorprendiéndole la situación. Porque, al final, todos los que estamos un poco implicados en UPyD, en mayor o menor medida, nos hemos acostumbrando al vacío de los medios.
Algunos de mis compañeros lo llaman boicot y yo, en ocasiones, estoy de acuerdo. Aunque me gusta más emplear el término vacío pues el boicot es una acto agresivo y lo que se da entre los periodistas y su actitud hacía UPyD es una mezcla de ignorancia, desdén, menosprecio y, sí, cierta censura.
Pero yo casi nunca reparo ya en ello. Doy por hecho que nuestras notas de prensa no van a tener cobertura y me sorprendo cuando la tienen. Doy por hecho que la actividad excepcional de mis compañeros en el Congreso no va a tener eco en las teles, y así es. Doy por hecho que la uno, la tele de todos, hará más caso al PNV que tiene igual número de diputados y cientos de miles de votos menos y no me sorprendo cuando pasa.
Estoy resignado, simplemente. Sé que depende de nosotros y no de los medios de comunicación que los ciudadanos conozcan nuestras opiniones. Sé que UPyD se hubiera ido al garete en dos días si no hubiera existido Internet. Sé que las redes sociales hacen más por la difusión de nuestras opiniones que todos los telediarios de Antena 3, Telecinco y TVE de un año juntos. Es triste, pero como conocemos nuestras circunstancias, y como hemos demostrado a lo largo de estos años que, a pesar de ellas, prosperamos, sé que depende de nosotros y me consuelo.
¿Por qué sucede esto? Es aventurado dar explicaciones. Puedo conjeturar, eso sí. Y la cruda realidad es que la objetividad es un bien muy escaso entre los medios de comunicación españoles. Los periodistas independientes casi se han extinguido y sólo quedan obedientes y eficientes voceros de la línea editorial que les paga. Cosa que quizá sea lógica. Quizá yo si fuera periodista y, tal y como está el patio, me tragaría mis opiniones para verter las del medio que me paga. Es difícil ponerse en el lugar de cada uno. Pero es tremendamente triste que la realidad sea esa.
Pongamos un ejemplo. Mi emisora favorita, mi dial de referencia, es desde hace años Onda Cero. Sobre todo para informarme. Puntualmente escucho Radio 3, algunos programas en concreto. Pero lo normal es que si escucho la radio, escuche Onda Cero. Y, sobre todo, escucho con gran gusto y satisfacción La Brújula, de Carlos Alsina. Es difícil conocerme y no haberme escuchado en alguna ocasión definirme como “Alsinista”. Me encanta como comunica y me encanta como se expresa. Me encantan sus reflexiones, el ritmo de su programa y esos colaboradores especiales con los que se rodea como Taboada, Amón, Vallés o Jabois (y el de la ciencia que ahora no recuerdo su nombre). De hecho no escucho su programa a la hora de su emisión (de 20.00 a 24.00 horas) si no que lo grabo para poder escucharlo a la mañana siguiente en el trabajo sin perder un detalle de él y para poder volver atrás si algo me ha hecho perder el hilo.
Y de seis a ocho de la mañana (a las ocho pongo la grabación de La Brújula) soy fiel de Herrera y de sus opiniones. Y si me pongo noticias a las dos, raramente, escucho a Elena Gijón. Y los fines de semana si madrugo porque me han despertado mis hijos Onda Cero está puesta para informarme de siete a ocho de la mañana (luego empieza Isabel Gemio y yo, automáticamente, pongo música). Y cuando quiero escuchar algo de fútbol, el Radioestadio, por favor.
Quiero decir con todo esto que yo soy fiel de Onda Cero. Muy fiel.
Pero es difícil que alguno de los tertulianos de La Brújula me sorprenda. Sé casi como una ciencia exacta lo que van a opinar sobre casi cualquier tema. Y sé los argumentos que aportará y los argumentos que desdeñará. Y eso, en mi opinión, dice muy poco de esos periodistas.
Pero es que hay más. En Onda Cero, a nivel nacional, a UPyD le dan cierta cancha. En Onda Cero La Rioja UPyD es algo que, sencillamente, no existe. Y eso que los pocos anuncios de radio que nos hemos podido costear los hemos puesto en esa emisora al ser la de mayor audiencia en nuestra tierra. Pero da igual. No existimos. Pero eso no es lo malo de Onda Cero La Rioja. Lo malo son otras cosas. Por ejemplo su resumen de noticias de las 7.20 horas. Lo escucho todos los días pues estoy en el coche camino al trabajo. Perdón, lo escuchaba todos los días. Ya estoy harto. ¿Qué se puede decir de un resumen de noticias que comienza, haya pasado lo que haya pasado en nuestra pequeña comunidad, repasando la agenda de lo que va a hacer a lo largo de ese día el Gobierno del Señor Pedro Sanz? Todos los días, sin excepción, lo primero que hace el locutor después de comentar la temperatura y si llueve o no, es repasar todos y cada uno de los actos que a lo largo de ese día van ha hacer los consejeros o el propio presidente. Y da igual que sean actos públicos o una mísera reunión con un director general de yo-qué-sé-qué para hablar de cualquier menudencia. ¿Se puede ser más servil con el poder? Yo creo que no. Y esto no es algo de Onda Cero La Rioja. Pasa con todos los medios de comunicación locales. Será muy normal, pero a mi me parece inmoral, improcedente y vergonzoso que ante cualquier noticia de relevancia que suceda en La Rioja el diario de referencia de aquí llame al PP, al PSOE y al PR. UPyD, que fue la tercera fuerza en las elecciones locales de Logroño muy por encima en número de votos del PR, no recibe ninguna llamada para que opinemos sobre el asunto en cuestión. Viva la objetividad de nuestros periodistas.
No le deseo ningún mal a nadie. El paro es una lacra de la sociedad española que no estamos sabiendo resolver. Conocidos y familiares míos están en paro sin saber cómo solventar la terrible papeleta que les asola. Por eso quiero dejar claro que no le deseo a ningún periodista que se quede sin trabajo, como no se lo deseo a nadie que desempeñe honradamente cualquier otro trabajo. Pero cada vez que paso por la Plaza de San Bartolomé y veo el cartel en La Casa de los Periodistas donde se denuncia la dureza con la que la crisis se está cebando con el sector no puedo evitar preguntarme cuanta parte de culpa tienen ellos mismos. Cada vez que escucho hablar de que se venden cada vez menos periódicos no puedo dejar de recordar que yo compraba El País y El Mundo todos los sábados y domingos durante años hasta que la parcialidad de ambos periódicos me hartó sobremanera y dejé, directamente, de comprar ningún periódico. No puedo evitar pensar que si fueran más honestos conmigo, les tendría lástima. Pero así no.
Como con los políticos. 

2 comentarios:

  1. Asi es la vida de momento, ya llegaran mejores tiempos. UPyD sera ninguneada, pero su público son ciudadanos dispuestos no ha ser informados, sino a buscar la información. Se debe seguir trabajando con los medios y a su vez utilizar otras vias.

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  2. El periodismo y la política cambiarán más pronto que tarde. Las ganas, convicción y perseverancia son las fuerza y las armas de UPYD.

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