Razón de ser

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viernes, 11 de abril de 2014

Mejor en Europa

El otro día me acusaron, supongo, de poco español y la acusación me sorprendió. No sé si ya lo he contado en este blog pero si es así lo haré otra vez: nací en Madrid, mi padre es de Castellón, mi madre de Ávila, mi hermana de Huesca, mi mujer de Tarragona, mis suegros de Córdoba, mis hijos de La Rioja, la familia de mi padre vive en Madrid, la de mi madre en Palencia. He vivido en Madrid (poco), en dos pueblos de Huesca (un par de años), en Huesca capital (diez años más o menos), en un pueblo de Álava (un año) y en Logroño (desde hace muchos años). Cuando me preguntan que de donde soy doy dos respuestas. La primera, que de ningún sitio. La segunda, que yo soy español.
Porque es así. Entiendo a quien se siente riojano (a mis hijos les pasará, supongo) o andaluz o catalán. Pero yo el único territorio del que me siento es toda España. En parte.
Pero volvamos a la acusación. Estaba motivada por un tweet mío hablando de los nacionalismos, del antiespañolismo y del antieuropeismo. Quien me acusó entendía, y es una forma legítima de verlo, que no se puede alardear de “españolismo” y, al mismo tiempo, vender a España en Bruselas.
Desde luego esta acusación, que no comparto, es por las cosas que dice mi partido respecto a Europa. Para ser un partido tildado de españolista, de centralista, de nacionalista español (al menos a mi me han dicho eso directamente), somos un partido bastante abierto a que el peso de Europa sea mayor y, sobre todo, a que Europa como concepto real y no como una agrupación de estados que se entienden en algunas cosas crezca. Así proponemos una seguridad social común, queremos que los electores tengamos más peso, que las decisiones del Parlamento (el órgano que votamos directamente) sean fundamentales, que las decisiones de los órganos indirectos pesen menos (o que directamente desaparezcan). En resumen, y aunque el Programa Electoral no lo dice así, yo interpreto (subrayo el YO) que el programa, globalmente, quiere caminar hacia unos Estados Unidos de Europa (espero que con otro nombre, Unión Europea estaría bien aunque el gentilicio puede ser horrendo).
¿Esto significa diluir a España en Europa? Pues, en mi opinión, sí. Sin que tampoco signifique hacer desaparecer a España.
Esta es la diferencia fundamental entre el nacionalismo provincial y anacrónico que padecemos en España con mi “nacionalismo” Español. Yo quiero lo mejor para los españoles no para el territorio. Lo bueno para un territorio es lo que es bueno para sus habitantes, ni más ni menos. Y lo mejor para los españoles son algunas cosas distintas a una lengua o unas instituciones ancladas en la tradición.
Fuente: Europa.eu
Quiero una economía eficaz que nos ayude a progresar y que combata el paro galopante, quiero una transparencia y un rigor mucho mayor en la gestión del dinero público pues es nuestro dinero y tiene que usarse mucho mejor, quiero una solidaridad (que ahora flaquea) entre todas las naciones de Europa para que los ciudadanos y no los estados sean lo primero, quiero una integración política, social, laboral y educativa de los europeos y, si para ello, es necesario que el inglés sea una lengua franca no tengo ningún problema. Quiero, y ahora copio más o menos del propio programa, una auténtica democracia. Economía y moneda son medios que permiten la consecución de fines colectivos y personales como más y mejor educación, una cultura más rica o un medio ambiente protegido, así como una mayor autonomía personal, basada en una igualdad de oportunidades efectiva, para lograr una existencia más libre.
Esto se puede lograr sin Europa, cierto. Porque creo que España tiene futuro sin la Unión Europea, pero creo que España tiene mejor futuro en la Unión Europea si esta crece y gana peso. Y que será mejor para los españoles y los europeos.

¿Esto es ser antiespañol? No lo creo. Es ser español y poner las prioridades de los españoles por encima de otras cosas.

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